La pequeña Titina




Había una vez.... todos los cuentos empiezan con "había una vez" si no, no serían cuentos (ésto para las mamás que vayan a empezar a contarle a sus hijos éstas pequeñas historias) Otra sugerencia: en las noches antes de dormir, después de orar y pedir a Dios por todos aquellos que amamos ( y por todos aquellos que no amamos tanto.....o más bien, por aquellos que nos cuesta aceptar totalmente.... porque en el fondo somos muy parecidos jajajja) cubrir con las mantas a nuestros hijos y empezar nuestro cuento. ____ __ __ _ __ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 

 Así que.... había una vez una pequeña niña ....tan pequeña, tan pequeña que sólo con una lupa la podían ver.... Así que todos tenían mucho cuidado de no pisarla, de no lastimarla porque no podían nunca saber dónde se encontraba. Era todo un lío andar por la casa con una lupa para no dañarla. La verdad es que no era tan pequeñita. Pero sí se necesitaba cuidarla como con lupa, porque era muy inquieta.... como todos los niños a su edad....inquietos, juguetones, llenos de vitalidad y llenos de ganas de conocer y de aprender. 

Y sus papás la veían tan pequeña, tan indefensa que les daba miedo lastimarla. La niñita a la que llamaremos "Titina" porque sus papás le pusieron Cristina, pero de pequeña ...no de tamaño, sino de edad... no podía pronunciar su nombre y respondía ""titina" a la pregunta de ¿cómo te llamas?. A sus papás les causaba mucha risa y "Titina" se quedó como su nombre. Esta niñita decía, era un poco traviesa. Le gustaba andar por todos lados, jugando, correteando.... y haciendo que sus papás salten a cada rato cuando de repente les grita: "cuidado, aquí estoy"! cuando se van a sentar en el sillón. O " me "hace estornudar el polvö" cuando mamá está barriendo. Se ríe de los esfuerzos de mamá y papá por cuidarla. Se alegra de que lo hagan. 

Una noche cuando Titina duerme, comentan sus padres que están preocupados y tristes porque su niña no es una niña normal. No es que no la quieran como es, ha llenado su vida de tanto amor y tanta dulzura aunque sea pequeñita, pequeñita que no por ser más grande la quisieran menos, sino porque les preocupa algún día sin darse cuenta, la lastimen de verdad. Mamá ha escuchado que si se ora a Dios constantemente, con insistencia tarde o temprano, Dios termina por ayudarnos, si se lo pedimos de todo corazón, con mucha fé. Así que junto a su marido, se hincan cada noche y ruegan a Dios con todo, con todo, pero con todo su corazón para que su niña sea una niña normal que pueda jugar con los demás niños, que pueda subirse a los columpios donde sus trenzas adornadas con un moño se muevan al unísono del vaivén del columpio.

 Cada noche piden lo mismo, que su niña crezca y sea una muchacha muy feliz. Y mientras ésto ocurre, siguen cuidando y andando con una lupa por toda la casa para cuidar que a su nena no le pase nada. Titina siendo tan niña como es, percibe que algo anda mal, nota a sus padres preocupados, algunas veces hasta discutiendo por cosas insignificantes. Y se entristece. Algunos de sus amigos se han separados y sus amiguitos sufren mucho por ello. 

Asi que tal y como su mamá le ha enseñado, cada noche Titina ora a Dios pidiéndole que solucione los problemas que sus papis puedan tener, que no terminen separándose como tanto teme. Asi, transcurre un día tras otro. Titna orando por sus papis y sus papás orando por su hija. Una noche en que todos duermen un ángel enviado por Dios desciende a la pequeña casa humilde pero tan llena de amor que aunque no tiene lujos luce hermosa, limpia, impecable como el corazón de Titina

. Se acerca a la cama de la nena y poniendo su mano sobre su frente, le susurra al oído: "que tu sueño más hermoso se cumpla. Dios te ama tanto que me ha enviado a decirtelo" A la mañana siguiente, Titina se despierta y recordando su sueño, se acerca de puntitas a la recámara de sus papás y los ve plácidamente dormidos y abrazados. 

"Es verdad. Dios si me oye. Mis papis siguen juntos y se siguen queriendo"" Todas las noches, cuando ora con mamá antes de dormir, Titina le pide con todo, pero con todo, pero con todo su corazón.... que sus papis sigan juntos, que se sigan amando y que la sigan amando a ella. Y todo ésto es verdad. Titina me lo contó al oído. Dios oye a los que con fé le piden y a los que son como niños de corazón. Dulces sueños. Se me olvida decirte que a veces soy un poco exagaerada.

 La verdad es que Titina no es tan pequeña como la recuerdo. Y también se me olvidó contarte que cuando volví a ver a Titina era una niña completamente normal en cuanto a su tamaño, pero seguía siendo tan bella por dentro como la recordaba.