El juguete caido del cielo




Había una vez... en una nube, varios bebés. Pasaban sus días jugando cuidados por ángeles.
Uno de los bebés jugando con otro, tiró un juguete y lo tiró con tanta fuerza que traspasó la nube.

Cayó... cayó... y el bebé veía como caía. Era su juguete preferido. Y se puso a llorar...
Se acercó un ángel a consolarlo, pero ésto parecía imposible. El bebé no se callaba.
Entonces, el ángel pacientemente lo tomó en sus brazos, lo sentó en sus rodillas y le contó un cuento:

"Había una vez, en un lejano lugar dos personas. Eran un hombre y una mujer. Eran esposo y esposa. Se llamaban John y Biffy.

Eran muy felices juntos, pues se amaban mucho.
Eran tan felices, tan felices que deseaban que el otro lo fuera tanto como ellos.

Asi que no hallaban la forma de demostrarse uno al otro cuánto se amaban; ella dedicaba buena parte del día a adornar su casa, a poner flores y a mantenerla limpia para que su esposo se sintiera a gusto en ella. Atendía a sus familiares, para que él recibiera el cariño de ellos... y a veces, una que otra jalada de orejas jajjajaj.

El, salía temprano a trabajar con la ilusión de ganar lo suficiente para cuidar de su esposa, sabiendo que a la llegada ella estaría esperándolo con la mejor de sus sonrisas y con un beso, que haría que todas sus preocupaciones se borraran; De vez en cuando, como regalo para su esposa, llamaba a su familia para notificarles cómo se encontraba y así, ellos estuvieran tranquilos.

Su esposa ignoraba cómo sus papá sabían tanto de su vida. "Un pajarito"-decían.

De ésta manera, sus padres, hermanos y familiares podían agradecer a Dios por lo que realizaba en la vida de su hija o podían pedir a Dios cuando tenía dificultades.

Un día cuando llegó del trabajo John, la cara de su esposa resplandecía. Estaba embarazada.
Un hijo vendría a compartir su amor y su felicidad con ellos. Al saberlo, su esposo se alegró junto con ella.

Empezaron a pensar el lugar donde dormiría, la ropa que le comprarían.
El nombre que le pondrían;
-Pedro.
- No... tu papá se llama así y si le ponemos ése nombre, mi papá se va a sentir.
-Carlos.
-Mirala, bien que te acuerdas de tu amigo, ¿verdad?

Y así por varios días. Ningún nombre les satisfacía. Querían que su hijo tuviera un nombre muy bonito.
La familia opinaba: Jorge.... Luis....Alfonso....

Un día, cercano al nacimiento, cansada del quehacer y por lo avanzado de su embarazo, la esposa descansa y sueña.
Sueña con un pequeño ángel que en sus rodillas sostiene a un bebé. Le dice que es su bebé y que se llama Cristopher".

-Ese eres tú, bebé. Tu mami está esperando tu llegada. Tu padre también.-le dice el ángel terminando su relato-Este es el momento de que vayas a su lado. Ellos te darán todo el amor que tienen guardado para tí.

Así que el bebé, olvidando su juguete y el dolor de perderlo, espera con ansia el día de conocer a aquellos que lo quieren tanto.

Por fin Cristopher llegó al mundo de John y Biffy, llegó a un mundo lleno de amor y de unión familiar.
Y por curioso que parezca.... el primer juguete que vió era el juguete que había caido del cielo y que él quería tanto.

Ese era el regalo que el ángel tenía destinado para él. Asi, el bebé sabe que siempre está a su lado, aunque no lo vea.

Asi es Dios con nosotros.
Nos envia a lugares desconocidos, pero nunca nos manda con las manos vacias. Siempre nos envia pequeños recordatorios de su presencia en nuestras vidas.

Dulces sueños y bienvenido.